Los Escarlatas vienen de atrás y se imponen a los Guerreros de Oaxaca en el primero de dos juegos programados en el estadio Alfredo Harp Helú.

Foto: Oscar Reyes

Por: Emilio Ponce

La tarde en el Estadio Alfredo Harp Helú, comenzó con ansias acumuladas tras la suspensión por lluvia del día anterior. A las cuatro en punto, el diamante volvió a respirar beisbol con el primer juego de la doble cartelera entre Diablos Rojos del México y Guerreros de Oaxaca. En la primera entrada, los locales amagaron con hacer daño, pero terminaron dominados, en especial Julián Ornelas, quien dejó escapar una oportunidad clara. Guerreros no mostró ofensiva, y el duelo arrancó con una tensión creciente entre dos equipos que ya se conocen bien.

La segunda entrada encendió el juego. Aristides Aquino conectó un batazo que lo colocó en segunda base, provocando la primera gran ovación del día. José Marmolejos no desaprovechó y lo remolcó para abrir el marcador. Poco después, una barrida justa de Marmolejos tras el batazo de Gamboa puso el juego 2-0 y a los Diablos en control. La respuesta de Guerreros llegó en la tercera entrada con una serie de batazos que pusieron presión. Ricardo Valenzuela logró posicionar a los suyos y, aunque cayeron dos outs, consiguieron su primer punto. La reacción escarlata fue inmediata: Ornelas se redimió con el primer home run de la tarde para el 3-1.

Fotos: Oscar Reyes

Pero el beisbol es impredecible. En la cuarta, Guerreros pegó un home run que silenció al Harp Helú y se pusieron arriba 3-2. En la siguiente entrada, Alexi Amarista aprovechó su turno para remolcar una carrera más y mover el marcador 4-2, mientras que la ofensiva de los Diablos fue completamente apagada en ese tramo. La historia parecía inclinarse hacia los visitantes, que habían logrado darle la vuelta al partido con disciplina en el bateo y presión constante.

Entonces llegó la sexta entrada, el punto de quiebre. Moisés Gutiérrez forzó un error del pitcher Christian Alvarado, quien al intentar ponerlo fuera en primera base lanzó mal y permitió que Gutiérrez se colocara en tercera. Juan Carlos Gamboa aprovechó el momento para acortar distancia con un batazo que lo llevó hasta segunda base. Córdoba negoció base por bolas y, con las bases congestionadas, el empate llegó. Ornelas, en su mejor versión, conectó otro hit para poner el juego 5-4 a favor de los locales. Aunque Marmolejos estuvo cerca de ampliar la ventaja, terminó ponchado para cerrar el inning.

Fotos: Oscar Reyes

En la séptima, Guerreros tuvo su última oportunidad. Pedro Castellanos, hijo del campeón con Diablos en 2008, intentó abrir camino, pero los Diablos ya estaban encendidos. Yhonatan Daza conectó sin fuerza, Michael de la Cruz fue retirado rápidamente y Alexi Amarista fue víctima de tres strikes. Los brazos escarlatas sellaron la victoria con autoridad y dejaron claro que, en su casa, no hay espacio para errores.

Fue un partido vibrante, con idas y vueltas, con momentos de angustia y explosiones de euforia. Los Diablos mostraron carácter para remontar y temple para aguantar la presión. Ante una tribuna que se mantuvo encendida, el equipo capitalino se llevó el primer juego de la doble cartelera con marcador de 5-4. Una victoria más en su camino como vigentes campeones y un golpe de autoridad para arrancar la jornada como ellos saben hacerlo: con fuego en el bate y sangre fría en el guante.

Foto: Oscar Reyes

Edición: Ulises Rebollar

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