El Toluca le ganó con autoridad otra Final al América de manera consecutiva y se coronó como el Campeón de Campeones de la Liga BBVA MX.

Por: María de la Cruz
«Los Diablos» volvieron a prender fuego en una final y esta vez lo hizo con una exhibición completa de táctica y carácter. En lo que muchos pensaban sería una noche gloriosa para América, los Escarlatas impusieron su juego, remontaron con autoridad y levantaron el título de Campeón de Campeones con un 3‑1 que no solo refleja el marcador, sino la diferencia entre un equipo con ideas claras y otro que colapsó en un partido decisivo.
América arrancó como tornado: gol de vestidor al minuto 1 de Alejandro Zendejas tras un pase y una gran jugada de Brian Rodríguez. Pero Toluca mantuvo la calma y respondió al 12’: Franco Romero mandó un trallazo desde fuera del área tras un rebote y equilibró el juego. A partir de ahí, el dominio cambió de dueño: Toluca recuperó el mediocampo, presionó y neutralizó a Fidalgo y a Erick Sánchez.
Bruno Méndez fue el protagonista inesperado de la noche al marcar antes de ir al descanso, gol que puso el 2-1 para Toluca en la final del Campeón de Campeones, cabeceando un tiro de esquina cobrado por Alexis Vega. Curiosamente fue la misma jugada de balón parado que Toluca utilizó con éxito en la final del Clausura 2025 contra América, un arma letal trabajada que volvió a darle frutos en un momento clave. Ese gol no solo adelantó a Toluca en el marcador, sino que fue la señal clara de un equipo sólido, convencido y con hambre de triunfo
En el segundo tiempo, al 72’, Paulinho, tras pase de Nicolás Castro, definió de zurda. El VAR revisó por posible fuera de lugar pasivo, pero mantuvo el gol. El 3‑1 fue el sello de superioridad clara. La desesperación del América se evidenció en la expulsión de Igor Lichnovsky al minuto 89 por una entrada sobre Helinho quien dejaría a América con uno menos y sin nada que hacer en lo que restaba del partido.
Toluca supo manejar su identidad, respondió al gol en contra con presión alta organizada, recuperación rápida y transiciones explosivas. No improvisaron: ejecutaron un plan. Exhibieron repertorio ofensivo: tiro potente de Romero, táctica fija para Méndez y fluidez creativa para Paulinho, algo que caracteriza a los Diablos. Controlaron cada línea del campo, ganaron duelos y anularon la salida del rival.
Con esto América, vuelve a perder por tercera vez en lo que va del año un partido importante; dos de estos contra Toluca: Clausura 2025 y esta final; talento no les falta, pero sí equilibrio mental y físico y más cuando se juega en partidos como estos.
Del otro lado, Antonio Mohamed lo celebró con la sinceridad que lo caracteriza: “Muy feliz, gracias a los jugadores por el partido que jugaron, por llevar el plan a cabo, por no rendirse nunca. Por tener humildad. Ganar al América siempre enaltece más”. Es la segunda final consecutiva que le gana al América dirigiendo al Toluca y no es casualidad. Su Toluca juega con intensidad, con orden, pero también con una comunión interna que emociona.
A pesar de que América tuvo el 56% de posesión y con una precisión del 84% en pases, no pudieron hacer nada para empatar el marcador.

Foto: @LigaBBVAMX (Facebook)
Marcel Ruiz, el mediocampista, hoy referente y seleccionado nacional, no habló desde la euforia sino desde la construcción. “Con la llegada del Turco hemos sido un equipo más sólido que sabe manejar mejor los juegos, especialmente en estas instancias. Ahora somos un rival a vencer, un equipo muy duro y lo hemos demostrado tanto en liga como ahora en esta copa”. Luego explicó el detalle que hace la diferencia: la pelota parada. “Es una de las facetas más importantes del fútbol, le dedicamos bastante tiempo y nos ha dado resultado en finales, en cuartos de final contra Monterrey, en ambas finales contra América. Si algo sale, no le movemos; es un arma potente para nosotros.”
Toluca no solo ganó, convenció: levantó un gol en contra, dominó todas las líneas y consolidó una identidad. Mohamed refrendó que su proyecto no es un golpe de suerte: es plan, ejecución y mentalidad ganadora. Sin embargo América, vuelve a fallar ante un rival directo, con un tema alarmante. Esta final no solo se recordará por el marcador, se recordará porque un equipo encendido en cada línea le pasó por encima al más “grande” de México. Porque Toluca fue más dentro y fuera de la cancha. Y porque América sigue buscando cómo levantarse de esta caída repetida.
Luego de tres torneos donde América era el Campeón de Campeones indiscutible, vino el equipo escarlata a arrebatarles ese título con la mano de Antonio Mohamed, quitándole dos trofeos en lo que va del año.
Edición: Ulises Rebollar


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