Jaime Lozano, creador del famoso “Hecho en C.U.”, vuelve a Ciudad Universitaria pero esta vez como rival, al mando del Pachuca.

Foto: @ASMéxico (Facebook)

Por: Raúl Prieto

La noche del sábado en Ciudad Universitaria no fue una más. Aunque el marcador dirá que Pachuca venció 3-2 a Pumas en un duelo lleno de goles, lo cierto es que el fútbol también se jugó desde la nostalgia. Porque en el banquillo visitante, vestido con una polo azul y un pantalón café similar al azul y oro que potaba cuando estaba en pumas. Con la mirada firme, estaba Jaime Lozano, el “Jimmy”, quien volvió al estadio que lo vio nacer, crecer y convertirse en ídolo.

Después de años como referente auriazul, después de levantar títulos con los colores azul y oro, de liderar al equipo desde el mediocampo con clase y temple, Lozano volvió a pisar el césped del Estadio Olímpico Universitario… pero esta vez desde el otro lado.

Desde el momento en que apareció en el área técnica, algunos aficionados lo identificaron de inmediato. Su figura sigue siendo reconocible, aún sin el número 26 en la espalda. No hubo abucheos, tampoco ovaciones masivas, pero sí una atmósfera de respeto. Como si la grada entendiera que enfrente no estaba cualquier rival, sino uno de los suyos.

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Lozano saludó con cordialidad al cuerpo técnico de Pumas, cruzó sonrisas con algunos utileros del club que seguramente lo conocieron desde que era canterano, y luego caminó en silencio hacia su zona. No buscó protagonismo,él sabría que el respeto de los del pedregal ya lo tenía.

Durante el partido, Lozano dirigió con intensidad pero sin estridencias. Vivió los goles de su equipo con alegría contenida. El golazo de Gastón Togni al 69’, un zurdazo imposible desde fuera del área, pudo haberlo hecho saltar, gritar, correr. Pero no. El “Jimmy” se limitó a aplaudir, a dar indicaciones, a sonreír con discreción. Como quien sabe que, del otro lado, hay una camiseta que sigue respetando.

Foto: @TNTSportsMéxico (Facebook)

Incluso el primer gol de Pachuca, cuando Alan Bautista empató el partido tras el tanto inicial de Álvaro Angulo, apenas provocó un gesto de aprobación por parte de Lozano. Nada de festejos desmedidos, nada de provocaciones. Porque para él, Ciudad Universitaria no es solo un estadio: es un pedazo de casa, y en casa no se grita contra la familia.

En conferencia de prensa, tras la victoria de su equipo, Lozano fue claro:
«Siempre es especial volver a este estadio. Aquí me formé, aquí viví cosas que marcaron mi vida. Hoy me toca venir como rival, pero jamás dejaré de sentir cariño por esta institución. Respeto mucho a su gente, a sus colores, y por eso viví el partido con mesura, con el profesionalismo que me enseñaron justamente aquí.»
Esa última frase lo resume todo. Jaime Lozano volvió al lugar donde se hizo futbolista, donde fue campeón con Pumas, donde construyó parte de su identidad deportiva. Hoy, desde el banquillo rival, mostró que el respeto y el agradecimiento no se pierden ni con el paso del tiempo ni con los cambios de camiseta.

Foto: @ClubPachucaTuzos (Facebook)

Edición: Ulises Rebollar

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