La Máquina golea a La Fiera y confirma la primera victoria de Nicolás Larcamón.
Por: Fernanda Nájera
La lluvia cayó sin piedad, pero fue Cruz Azul quien terminó empapando de goles a León. Una noche que comenzó intensa, pareja y con llegadas en ambas áreas, se convirtió en una tormenta celeste gracias a una segunda mitad explosiva que dejó claro quién mandó en Ciudad Universitaria.
En el primer tiempo, Cruz Azul ya mostraba señales: presión alta, velocidad por las bandas y una serie de llegadas que poco a poco fueron empujando al rival contra su arco. León aguantó como pudo y logró contener en los primeros 45 minutos, aunque sin generar demasiado peligro. El 0-0 al descanso dejaba con sabor a más.
Y el encargado fue Ángel Sepúlveda, abrió la noche con una chilena espectacular. La bajó de pecho, se acomodó y la mandó guardar. Una joya que desató la lluvia… pero de goles.
Minutos después, Charly Rodríguez aprovechó un error del arquero y puso el segundo. León respondió con un autogol accidental que les dio un poco de oxígeno, pero fue solo eso: un respiro que no duró mucho. Porque Charly volvió a aparecer para firmar su doblete y, ya en el agregado,
Jeremy Márquez selló la goleada con un disparo de larga distancia.
Y por si alguien dudaba del dominio cementero, las estadísticas lo dicen todo:
24 remates contra solo 9 de León,
61% de posesión,
8 tiros de esquina (por solo 1 del rival),
y una precisión del 88% en los pases.
Por su parte, Eduardo Berizzo, técnico de León, lamentó la falta de contundencia:
“Cuando no conviertes, el partido no se pone de tu lado. Tuvimos ocasiones para abrir el marcador. Rescato el amor propio del equipo, la intensidad con la que se jugó”, mencionó.
Uno de los nombres que ha generado controversia en Cruz Azul es el del arquero Kevin Mier, señalado por errores en partidos recientes. Sobre eso, Berizzo también opinó:
“Los errores suceden y también le ha dado grandes atajadas el portero de Cruz Azul a su equipo, igual que todos los porteros. Pensar que algo no sirve porque alguna vez fue defectuoso, no quiere decir que todo el funcionamiento esté mal”, comentó.
Del lado cementero, la noche también marcó el primer triunfo de Nicolás Larcamón como técnico de Cruz Azul. Aunque satisfecho, fue claro al señalar que aún hay trabajo por hacer: “Ambicionar siempre más y no regalar un solo centímetro, después tendremos mejores partidos, más partidos que nos cuesten un poco más las cosas, pero me quedo muy conforme con lo que viene siendo la construcción inicial de este proceso” declaró.
Y lo hizo justo a tiempo. Larcamón y su equipo encontraron un respiro antes de partir rumbo a la Leagues Cup, donde Cruz Azul debutará este 31 de julio ante Seattle Sounders.
Larcamón arrancó con el pie derecho. Sabe que el camino apenas comienza, que hay mucho por corregir y más por construir. Pero esta noche le dio algo vital: aire, dirección y, sobre todo, confianza.
León se marcha con la lección aprendida. Cruz Azul, con los tres puntos en la bolsa.. y su gente, con razones para volver a creer.
Edición: Emiliano Martínez

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