Con medallas memorables y rostros nuevos en el podio, México firmó una actuación que sacudió el panorama mundial y encendió la esperanza rumbo a Los Ángeles 2028.

Por: María de la Cruz.

Los clavadistas mexicanos vivieron una participación histórica en el Campeonato Mundial de Deportes Acuáticos Singapur 2025, con medallas que no solo confirman el talento de los mexicanos, sino que también marcaron un cambio de época: por primera vez desde 1982, China se quedó sin subir al podio en la plataforma varonil de 10 metros. Y fue un mexicano, Randal Willars, quien ocupó ese lugar con una actuación cargada de revancha y emoción.

Willars, que comenzó la final en la octava posición, logró remontar con un clavado de alta dificultad y se colgó la medalla de bronce. “Estoy muy contento con esta primera medalla mundial en el aspecto individual para mí. Es el resultado del esfuerzo diario, y eso me hace sentir muy orgulloso”. Para el tijuanense, este resultado tuvo un valor simbólico: “Fue una revancha. Era un escenario muy similar al de París 2024. En esa ocasión no se dio, pero hoy sí. Lo pensé durante la competencia, vi la tabla, me sentí seguro, lo ejecuté bien y esa fue la diferencia”.

Foto: Vianey Lira

Pero más allá del logro personal, el hecho de que China quedara fuera del podio fue un punto de conversación entre los propios medallistas. “Sí fue una sorpresa. Durante la ceremonia de premiación, el australiano, el ucraniano y yo comentábamos que estábamos contentos porque esta vez fuimos nosotros. Hay que desbancar a los chinos de las primeras posiciones, y haciendo las cosas bien, se puede”, dijo Willars, convencido de que el futuro le traerá una medalla olímpica en Los Ángeles 2028. “Estoy en uno de los mejores momentos de mi carrera, si no es que en el mejor. Pero todavía me queda mucho por mejorar”.

La rama femenil también tuvo razones para celebrar. Gaby Agúndez volvió a colgarse una medalla mundial, esta vez en sincronizados junto a su nueva pareja Alejandra Estudillo. “Estoy muy contenta. Se cumplió el objetivo que teníamos: volver a competir internacionalmente, estrenar pareja y ganar medalla”, dijo Gaby, quien destacó la importancia del trabajo en equipo y del respaldo de su entrenador y del equipo técnico que la acompaña. “Literalmente nos metimos entre los asiáticos, entre China y Corea, en una competencia muy cerrada. Eso habla del trabajo que hicimos y del potencial que tenemos”.

Foto: Vianey Lira

Agúndez también remarcó que esta medalla llega en el inicio del ciclo olímpico, lo cual la motiva aún más rumbo a Los Ángeles: “Sé que el camino es largo, pero el tiempo pasa rápido. Voy a seguir entrenando para que estos resultados se mantengan”.

El futuro luce brillante para México en esta disciplina, y prueba de ello son las gemelas Mía y Lía Cueva, quienes con apenas 14 años lograron subirse al podio con una medalla de bronce en trampolín sincronizado de 3 metros. “Estoy muy feliz y emocionada de poder conseguir una medalla”, dijo Mía. Lía, por su parte, añadió: “Esto lo logramos con nuestra edad y queremos seguir trabajando estos años”.

Foto: Vianey Lira

México no solo se hizo presente en el medallero mundial, también rompió paradigmas. La caída del dominio chino en una de sus pruebas históricas y la irrupción de una nueva generación nacional confirman que los clavados mexicanos están listos para competir de tú a tú con las potencias.

Edición: Fernanda Najera

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.