Sin Messi, apareció Suárez: el uruguayo fue figura en la remontada 3-1 del Inter Miami ante Pumas, con gol, doble asistencia y un recital que igualó el récord de asistencias de su amigo Lionel.

Por: Fernando Franco
En una noche sin Lionel Messi, cuando muchos pensaban que Inter Miami perdería su alma, Luis Suárez se encargó de encender la llama. El uruguayo fue el héroe absoluto del 3-1 frente a Pumas UNAM: marcó, asistió y comandó la remontada con una actuación que quedará grabada en la historia del club. Como si el escenario le perteneciera, Suárez igualó el récord de 15 asistencias en una temporada, la misma cifra que había impuesto su amigo Messi en 2023.
El Chase Stadium explotó justo antes del descanso, cuando Suárez bajó el balón con clase y sirvió a Rodrigo De Paul para empatar el partido. Y luego, al 59’, con la sangre fría de un asesino del área, cobró un penalti con una deliciosa Panenka que rompió una sequía de nueve partidos sin anotar. No contento con eso, en el 69’ filtró un pase quirúrgico para que Tadeo Allende cerrara el juego con el tercer tanto.

Fue un recital del “Pistolero”, que no solo volvió a festejar, sino que demostró que aún puede cargar con un equipo entero sobre sus hombros. Su jerarquía se impuso en cada jugada: controló los tiempos, bajó a asociarse, organizó los ataques y fue líder emocional. Mientras Pumas se desmoronaba, Suárez brillaba con luz propia.
El récord de 15 asistencias ya no es propiedad exclusiva de Messi. Ahora, Luis lo comparte tras una noche que tuvo de todo: remontada, clase, carácter y un fútbol que recordó sus mejores tiempos en Barcelona y Uruguay. Su conexión con De Paul fue pura química, y su lectura del juego fue de otro nivel.
Con esta victoria, Inter Miami selló su pase a los cuartos de final de la Leagues Cup 2025. Pero más allá del resultado, la gran historia fue la resurrección del “9”. Luis Suárez volvió a rugir, y lo hizo justo cuando su equipo más lo necesitaba. Porque las leyendas nunca se apagan… solo esperan su momento para brillar.
Edición: Emilio Ponce

Deja un comentario