Por: Alejandro Tenorio

La afición universitaria recordó al histórico jugador con un emotivo minuto de silencio antes del encuentro ante Chivas.

Foto:/ @PumasMx en X

Antes del silbatazo inicial en CU, se vivió un momento de homenaje. El Estadio Olímpico Universitario guardó un minuto de silencio para recordar a José Antonio “Espátula” Rodríguez, quien perdió la vida el pasado lunes 29 de septiembre.

Espátula no era cualquier exjugador de Pumas; fue parte de esa generación histórica que, en 1962, logró ascender a Primera División. Era estudiante universitario de la Facultad de Economía, pero también futbolista por pasión, integrante de aquel equipo que venció al Cataluña en la final de Segunda División para subir al máximo nivel del fútbol mexicano. Fue un ascenso que, para muchos de los actuales aficionados, se cuenta como una leyenda.

Luego del ascenso, Rodríguez vivió momentos complicados. En ese primer año en Primera, Pumas estuvo cerca de volver a caer, muy presionado por mantenerse en la categoría. Él mismo contó que, con la llegada del técnico Renato Cesarini, el equipo logró estabilizarse, se cambió el rumbo y, con esfuerzo, se conservó la plaza en Primera, aunque sufriendo.

Foto:/ @PumasMx en X

Además, Espátula Rodríguez es recordado por su compromiso con el equipo más allá de los partidos. Estuvo presente años después en eventos conmemorativos, como cuando en 2012 se celebraron los 50 años del ascenso de Pumas. Ahí se reunieron quienes integraron aquel histórico plantel; apareció para apoyar, para abrazar a quienes compartieron cancha con él y para mantener viva la historia auriazul.

El homenaje en el Pumas vs. Chivas también fue parte de eso. Aficionados que lo vieron jugar, quienes lo escucharon en anécdotas y quienes solo lo conocían por fotos, todos guardaron silencio por alguien que representó lo que significa vestirse de azul y oro.

Ese minuto fue necesario. Fue para recordar que el club no solo existe por lo que es hoy, sino también por quienes lo construyeron. José Antonio “Espátula” Rodríguez era de los de antes, de los que enfrentaron retos importantes, de los que salían a dejarlo todo en la cancha. Quienes hoy sudan la camiseta lo hacen gracias a lo que hicieron jugadores como él.

Al terminar el homenaje, los aplausos aparecieron. Y aunque después vinieron los goles, ese minuto de silencio quedó marcado en el inicio del encuentro. Porque, aunque en el fútbol hay noches de celebración, también hay noches para recordar a quienes ya no están con nosotros.

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