La compañía de otros caballos reduce la ansiedad y promueve un comportamiento más tranquilo.
Por Ana Karen Morales

En el Hipódromo de las Américas, las carreras de caballos son la principal atracción. Detrás de cada competencia hay un arduo trabajo de preparación que permite ofrecer un espectáculo lleno de emoción y precisión. Los caballos pura sangre suelen ser los protagonistas indiscutibles, sin embargo, hay otros ejemplares que también merecen reconocimiento: los caballos de compañía.
Estos nobles animales acompañan al caballo competidor durante el trayecto que va desde el área de preparación hasta la puerta de salida. Su función es fundamental, ya que ayudan a mantener la calma y seguridad de su compañero antes de la carrera. Gracias a su presencia, los pura sangre que tienen un carácter enérgico y temperamento competitivo son ayudados con sus compañeros para canalizar mejor su energía y concentrarse en el recorrido.

Cada caballo es diferente, y su relación con el compañero de apoyo varía según su personalidad. Algunos desarrollan un fuerte lazo que los hace inseparables, como ocurre con Reguetón, un caballo de compañía encargado de apoyar a Golden Hollywood en la carrera número cuatro de este domingo 12 de octubre.
Raúl Hernández, jinete de Reguetón, explica que su caballo tiene un temperamento dócil y un gran instinto para acompañar. “Se acopla muy bien al corredor, lo mantiene centrado y le transmite paz”, comenta.
Por todo ello, los caballos de compañía deberían recibir un mayor reconocimiento. Son un parte esencial del proceso de preparación y una pieza clave para que cada carrera se desarrolle en armonía, demostrando que el éxito en la pista también depende de la calma antes de la velocidad.



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