La visita de la escudería a México incluyó una pausa de las carreras para disfrutar un partido amistoso y una cena mexicana que acercó a los ingenieros y a la comunidad universitaria. 

Por Santiago Del Alizal

Foto Santiago Del Alizal

El equipo Haas en colaboración con el equipo profesional de basquetbol Angeles de la Ciudad de México, dejó por un momento los motores y las pistas para cambiar de escenario. En la Universidad Iberoamericana, los ingenieros y mecánicos de la escudería se pusieron los tenis y jugaron un partido de basquetbol en frente de estudiantes que llenaron las gradas.

Desde el inicio, el ambiente fue alegre y relajado. Los estudiantes aplaudían, grababan videos y se reían con cada jugada, mientras los integrantes de Haas disfrutaban el partido sin la presión de las carreras. Entre el público también había familiares de algunos miembros del equipo, que aprovecharon su visita a México para apoyarlos desde las gradas.

Aunque el marcador no importaba mucho, el espíritu competitivo sí se notó. Cada punto se celebraba con entusiasmo, y los mecánicos mostraron que la coordinación y el trabajo en equipo también sirven fuera del taller.

Después del partido, todos compartieron una cena mexicana para cerrar el día con buen ambiente. Tacos, guacamole, jamaica y risas acompañaron una noche en la que el equipo y los estudiantes convivieron de forma cercana y divertida.

El evento dejó una gran sensación en la Ibero: por un día, los motores se apagaron, pero la energía se mantuvo encendida gracias al basquetbol, la gente y el toque mexicano.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.