El equipo de Casalánguida no ha encontrado su mejor versión desde la línea de castigo en esta serie.
Por Juan Pablo Zúñiga
Foto Gian Oropeza

En un partido de alta tensión y defensivas de lujo, los Astros de Jalisco vencieron 69–68 a los Diablos Rojos del México en el Juego 5 de la Final de Conferencia Oeste de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP), disputado en el Gimnasio Olímpico Juan de la Barrera. La serie viaja ahora a Guadalajara con ventaja para Astros, en una noche donde cada punto pesó el doble y los capitalinos volvieron a tropezar con los errores que les han costado caro: los tiros libres fallados.
El duelo fue un choque de intensidad más que de lucidez. Ambos equipos firmaron una gran labor defensiva, pero también dejaron ver sus deficiencias ofensivas. El marcador se mantuvo cerrado durante todo el encuentro y se decidió en los últimos siete segundos, cuando los Diablos tuvieron la última posesión para ganar, pero no pudieron concretar.

Aunque el partido se jugó en lunes, el público capitalino volvió a hacerse presente. No hubo lleno total, pero la afición respondió con energía y apoyo constante. En conferencia de prensa, el entrenador de los Diablos, Nicolás Casalánguida, fue cuestionado sobre la cantidad de puntos que el equipo ha dejado escapar desde la línea de castigo:
“Soy consciente de eso, no debe pasar. Es un tema de concentración; a veces no estamos lo suficientemente enfocados y se paga caro”, señaló el estratega argentino.
Casalánguida también reconoció el impacto emocional de la derrota:
“El equipo está muy triste, pero no vencido. Vamos a darlo todo en Jalisco.”

El cierre del partido dejó tensión incluso fuera de la duela: hubo momentos de fricción en los vestidores entre jugadores de ambos equipos, muestra del ambiente cada vez más encendido que vive la serie. Los Diablos buscarán prolongar su temporada este miércoles en Guadalajara, donde están obligados a ganar para forzar un séptimo juego y mantener viva la esperanza de alcanzar la final.


Deja un comentario