Aunque todos buscan el título, cada entrenador tiene su propio camino. En liguilla, el planteamiento lo es todo: es matar o morir.

Por:Sebastián Téllez

Durante el partido entre Toluca y Chivas Femenil quedó clarísimo que los técnicos viven los juegos de formas totalmente distintas.

Por: Valeria Castillejos

Antonio Contreras no se detiene ni un segundo. Grita, da indicaciones, se mueve por toda el área técnica y no deja de motivar a sus jugadoras. Es pura energía. Cada jugada la vive al máximo y transmite esa intensidad al equipo.

En conferencia siguió igual, con la misma euforia y seguridad. Dijo: “Hemos pagado caro nuestros errores y hemos aprendido, pero gracias a eso hemos trabajado duro para mejorarlos. Cada día nos volvemos un equipo más fuerte y fuimos superiores a un gran equipo como Toluca.” Se le notó confiado y orgulloso del trabajo de su plantel.

Por: Valeria Castillejos

Del otro lado, Patrice Lair es completamente diferente. Apenas se levanta de su zona técnica, habla poco y mantiene siempre la calma. Es más analítico, más sereno, y rara vez muestra emociones durante el partido.


Después, en conferencia, mantuvo esa misma línea:“El equipo se tiene que reforzar técnicamente. Los otros equipos son mejores técnicamente y es ahí donde tenemos que trabajar. Vamos por buen camino. Tocará seguir trabajando.”

Por: Valeria Castillejos

Dos técnicos con filosofías opuestas. Contreras dirige con intensidad y pasión; Lair, con calma y reflexión. Ambos con estilos distintos, pero con el mismo objetivo: hacer que su equipo juegue mejor cada jornada

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