En una conferencia en la FAD, el diseñador compartió su trayectoria, los tropiezos y cómo convirtió su pasión por el fútbol en una forma distinta de contar historias.
Por: Antonio Monroy
Miguel Ángel Román Mendoza aprendió a entender la vida a través del futbol mucho antes de convertirlo en su profesión. De niño jugaba en canchas improvisadas porque era a lo que tenía acceso, y ahí descubrió que el deporte también era una escuela: se hacían amigos, se aprendía a perder y se entendía que siempre hay una revancha.
Con esa idea creció y más tarde egresó de la Escuela Nacional de Artes Plásticas, hoy Facultad de Arte y Diseño de la UNAM. Desde entonces comenzó a traducir esa pasión en imágenes, diseño y narrativa visual.

Mientras cursaba el quinto semestre fundó su primera agencia «Typewear» donde descubrió que su talento no estaba sólo en crear imágenes, sino en estructurar ideas y convertirlas en proyectos.
Tiempo después un amigo lo invitó a trabajar en la agencia Flock, donde participó en la primera We Run de Nike en México. Ahí entendió que el deporte también podía contarse como una historia cultural.
Sin embargo, aquella etapa no fue tan buena ya que su trabajo ganaba premios que otros recogían:
“Nos pagaban con pizzas y refresco para que no dijéramos nada”

Entre aprendizajes y frustraciones, Román se quedó con una idea clara de que había convivido con muchos jefes, pero con pocos líderes. Decidió entonces renunciar y reactivar Typewear para consolidar su propio proyecto.
Consiguió clientes importantes, entre ellos Krispy Kreme, pero cometió un error clave y no firmó contratos. La falta de acuerdos terminó por hundir la agencia hasta dejarla con apenas 332 pesos en la cuenta. El proyecto cerró y Román se quedó con una mezcla de frustración y aprendizaje.
Fue entonces cuando decidió volver al deporte y fundó Barrilete Cósmico, una agencia que entendía el futbol no solo como espectáculo, sino como fenómeno cultural.

A partir de ahí comenzó a crear ilustraciones, portadas y piezas digitales que reinterpretaron el futbol con un lenguaje distinto. El proyecto empezó a circular fuera de México y llegó a colaborar con el medio inglés Bleacher Report.
Uno de los momentos que confirmó el alcance de su trabajo llegó cuando el futbolista argentino Paulo Dybala compartió una de sus ilustraciones sobre la UEFA Champions League en 2018.
Después vendrían colaboraciones con Nike, Culto Futbol y con Pumas UNAM, donde diseñó el abono de 2019.
“Me pagaban con boletos cada quince días y yo estaba feliz en el estadio” mencionó en la conferencia.

Años más tarde su trabajo lo acerco a colaborar con la FIFA para la sede de Monterrey en el Mundial de 2026. Sin embargo, un conflicto con su socio llevó al cierre de Barrilete Cósmico.
Hoy Román impulsa un nuevo proyecto «VVV Agency» desde donde sigue explorando la relación entre creatividad, cultura y futbol, fiel a la idea que lo acompaña desde niño, el juego siempre da otra oportunidad.

Editor: Emiliano Sánchez


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