Los Tigres de la UANL perdieron 3 – 0 frente al F.C. Cincinnati después de una auténtica travesía para afrontar los octavos de final de ida en la CONCACAF Champions Cup.
Por: Sebastián Morales
La situación del partido entre Cincinnati vs Tigres en la CONCACAF Champions Cup tuvo polémica desde un día antes, cuando el equipo regiomontano buscaba llegar con anticipación para descansar y adaptarse a la ciudad. Sin embargo, el presidente Donald Trump se encontraba en la zona, por lo que se cerró el espacio aéreo y esto retrasó la logística del equipo universitario.
Tomaron un vuelo y llegaron apenas unas horas antes del encuentro. Ante esta situación buscaron retrasar el partido con la organización del torneo, pero no obtuvieron respuesta, por lo que tuvieron solo unas pocas horas para mentalizarse y adaptarse al duelo.
Durante el partido el equipo parecía desgastado, apagado. Solo buscaban retener el balón y no proponían en ataque, queriendo replicar el mismo estilo de juego de hace un año, cuando fue el debut de Guido Pizarro en esta misma instancia y contra el mismo rival. En aquella ocasión el encuentro terminó 1-1 y en el Volcán terminaron ganando 3-1 para avanzar de ronda.
Ahora las cosas fueron completamente diferentes, con errores puntuales de Nahuel Guzmán, jugadores con calambres y resentidos por la alta intensidad de sus partidos anteriores, además de un arbitraje muy cuestionado para los visitantes, ya que marcaba con diferente criterio a los equipos. Todo lo contrario al equipo local, que llegaba sin complicaciones al encuentro y con sus jugadores al cien por ciento.
Así el equipo universitario terminó cayendo con todos estos factores 3-0 en el partido de ida, un resultado frustrante para los felinos que ni el director técnico Guido Pizarro pudo ocultar.
“Todo lo que diga puede sonar a excusas. Hoy los jugadores se levantaron prácticamente a las 5:00 de la mañana. Llegamos a las cinco de la tarde al hotel, comimos y vinimos directamente para acá.
Cuando llegamos al aeropuerto, los chicos estuvieron una hora para poder salir.

Cualquiera de nuestra directiva y de toda la gente del club hicimos todo lo posible para poder ver si podíamos jugar en otro momento. No se pudo. Somos profesionales y vinimos a afrontar el compromiso como tal.
No es excusa. Hoy el equipo rival hizo los goles como sabían que podían hacerlo y me toca a mí mejorar para el regreso y tratar de darle la vuelta.”
EL VILLANO
Nahuel Guzmán fue el villano del encuentro. Tan solo en los primeros nueve minutos cometió dos errores garrafales para un arquero de su jerarquía.
Su defensa retrasó el balón para que lo despejara, pero dudó. En la primera jugada terminó entregando el balón al delantero Denkey, quien aprovechó para anotar. En la segunda acción ocurrió algo similar, aunque en esa ocasión tuvo fortuna de que el balón terminara afuera.
Esa inseguridad se contagió al resto de sus compañeros, que dudaban en realizar movimientos que normalmente hacen sin problema.
Después de esos errores comenzó a ganar confianza poco a poco con algunas atajadas en tiros de esquina y jugadas a balón parado. Sin embargo, en el segundo tiempo volvió a verse desconectado, sobre todo en jugadas de contraataque.
El arquero, con tantos años de experiencia, parecía por momentos un portero novato. No salía a cortar balones, no achicaba ni presionaba al rival; simplemente se quedaba bajo su arco. Esto le jugó en contra, ya que los delanteros aprovecharon el espacio para ganar terreno y aumentar sus posibilidades de gol.
Incluso perdió por momentos la noción de su arco, cubriendo únicamente el lado derecho y dejando descubierto el sector izquierdo, lo que facilitó las llegadas del rival.
Una noche terrible para Tigres, pero especialmente para él, porque los arqueros suelen ser quienes terminan más expuestos. Y con esta actuación no hay duda de que fue el villano del encuentro.
Ficha del partido
FC Cincinnati vs Tigres
Octavos de final – CONCACAF Champions Cup
Kévin Denkey 6’ (CIN)
Tom Barlow 53’ (CIN)
Kévin Denkey 72’ (CIN)


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