La final del Indian Wells se disputó entre Daniil Medvédev y Jannik Sinner, donde el italiano se quedó con el campeonato
Por: Juan Pablo Rodríguez
California fue sede de un Indian Wells para la historia, en donde la final fue disputada por Daniil Medvédev y Jannik Sinner. Sin embargo, durante la semana, en la recta final del torneo, se presentó una de las mayores sorpresas del torneo cuando el español Carlos Alcaraz fue eliminado en semifinales frente a Medvédev.
Alcaraz un factor común
Con esto, Medvédev fue el protagonista de cambiar una historia que ya parecía escrita, Alcaraz llegaba como bicampeón, uno de los mayores candidatos a ganar y curiosamente, como el verdugo que les negó dicho campeonato tanto al ruso como al italiano en las ediciones previas al sacar a Sinner en semifinales dos ocasiones en las que a la postre se coronó frente a Medvédev.

Su logro en su contra
Sin embargo, parecería que al ruso lo superó el peso de su propia hazaña, pues, aunque pudo liderar el marcador durante gran parte del primer set, Sinner supo componer en la recta final, y pese a que el partido en el electrónico fue bastante cerrado, la realidad es que la diferencia entre ambos competidores era muy notable.
Medvédev se vio frustrado en cada error, incluso cuando el punto era de él, la molestia con cada desconcentración aumentaba con el paso del partido. Por otro lado, el italiano mantuvo una expresión más calmada, calculador, supo mantener una distancia máxima de un juego, con una estrategia cada vez más ofensiva supo encontrar los espacios de una defensa más cautelosa por parte del ruso.
El partido lo ganó el italiano al ganar los dos primeros sets, aunque ambos llevados a la máxima instancia tras llegar al tie-break, donde la desesperación por parte de Medvédev fue más evidente, Sinner supo sobrellevar el transcurso, aprovechó los saques y pudo consolidarse como vencedor en ambos sets.
Un título inolvidable
Posterior al partido, Sinner reveló que el final del segundo set fue un punto crítico, pues ceder un set implicaba un “reinicio” en el juego: “Seguí creyendo, seguí empujando, quizá intentando un poco más, buscando los golpes. Estoy muy contento. En el tercer set, el partido prácticamente habría empezado de nuevo, así que pensé: mantente preparado, intenta dar lo mejor para cerrarlo. Estoy muy feliz. Fue un final increíble, sí.”.
Con ese título en Indian Wells, Sinner completó todos los Masters 1000 en pista dura (Indian Wells, Miami, Canadá, Cincinnati, Shanghái y París), algo que solo habían logrado antes Novak Djokovic y Roger Federer. Sin duda, este hito en su carrera lo coloca como uno de los más grandes de su generación.
Editado por Digo Díaz


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