Carlos Alcaraz avanzó a tercera ronda del Miami Masters con 6-4 y 6-4 que no refleja lo cerca que estuvo Fonseca. El número uno no necesitó dominar todo el tiempo, bastó con mantener la calma, sostener el saque y castigar errores.
Por: Dawson Alcantara
Carlos Alcaraz no ganó solo por jerarquía, ganó porque entendió mejor el partido, se impuso en dos sets por 6-4 y 6-4 ante Joao Fonseca en Miami, resultado con el que además selló su clasificación a la tercera ronda del Masters 1000, en un duelo que por momentos fue más parejo de lo que dice el marcador, pero que siempre tuvo al español un paso adelante cuando el juego se apretó.

Fonseca no desentonó, al contrario, confirmó por qué es una de las grandes irrupciones del circuito, tiene potencia, personalidad y no le pesa el escenario, pero el partido dejó claro que hoy su problema no es el nivel, es la toma de decisiones, tuvo oportunidades, generó presión, pero en los puntos clave eligió mal o se precipitó, justo donde Alcaraz es letal.
Ahí estuvo la diferencia real, el español no necesitó dominar todo el tiempo, le bastó con ser más inteligente, sostener su saque, jugar con margen y castigar en los momentos exactos, mientras Fonseca alternaba grandes golpes con errores evitables, una irregularidad que ante el número uno simplemente se paga.

Después del partido, Alcaraz lo explicó mejor que nadie en entrevista con ESPN Tenis:
“Muy contento por el nivel que mostré. La gente venía esperando este partido hace mucho tiempo e incluso yo también, para ver dónde está el nivel de Fonseca. Creo que el último año ha mejorado muchísimo. Lo pude ver contra Jannik en Indian Wells, y hoy, a pesar del resultado, ha estado muy cerca, tuvo muchas oportunidades y creo que con el tiempo va a aprender a gestionar ciertos momentos»
Y fue todavía más claro con una frase que define el partido:
«Básicamente lo que me pasa a mí es que me recuerda mucho a mí de equivocarse en la elección del tiro muchas veces, pero con el tiempo lo aprenderá».
Incluso en un ambiente volcado con el brasileño, el español no se salió del plan:
“Estoy contento de vivir una experiencia espectacular, en un ambiente como este que me encantó. Había mucha gente apoyándolo a él, pero le tengo un especial cariño al público brasileño»
Miami dejó una lectura clara, Fonseca ya compite, ya incomoda, pero Alcaraz sigue marcando la diferencia donde realmente se ganan los partidos, en la cabeza, en la pausa y en elegir bien cuándo arriesgar.


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