En el Estadio Olímpico Universitario, el triunfo de 2-1 de Pumas Femenil ante Club León Femenil mantuvo vivas sus aspiraciones para poder entrar a la liguilla, pero también dejó una lectura clara, que el equipo necesitó algo más que empuje para meterse a la liguilla de la Liga MX Femenil.

Por: Sharon Navarro


El partido evidenció una constante en el torneo de Pumas, generó muchas oportunidades, insistió en el ataque, pero volvió a fallar en los momentos clave del partido, como el penal al segundo 30, que fallaron. Esa falta de contundencia ha limitado bastante su capacidad para resolver los encuentros sin complicaciones, ya que cuando el margen es tan corto, cada error pesa más que el esfuerzo acumulado en todo el juego.

La reacción tras el gol de León confirmó que el equipo respondió desde lo anímico, no desde una estructura tan sólida. Empató y ganó sobre el cierre del encuentro, pero sin un dominio muy claro, ya que esa dependencia de los momentos aislados ha marcado su torneo y explica por qué llegó a estas jornadas con la clasificación en duda.

📸: Jesús Espinoza

El propio técnico, Roberto Medina, reconoció que el cierre del campeonato se jugó como una serie de finales. “Sabemos que para nosotros estos cuatro partidos son nuestros cuatro finales, lo que más me interesa es la parte del funcionamiento, que dispute la pelota en todos los sectores de la cancha”

Su declaración apuntó directamente al problema central, porque más allá del resultado, el equipo necesitó consolidar una idea de juego. Pumas sí compitió, pero no siempre controló los partidos, una diferencia clave frente a los equipos que suelen asegurar su lugar en liguilla como lo América, Tigres, Rayadas y Chivas.

📸: Jesús Espinoza

Otro factor que ha condicionado el rendimiento es la falta de continuidad en el plantel. “Lo más difícil ha sido tener consistencia y solidez, prácticamente no he podido repetir ninguna alineación entre lesiones, enfermedades, suspensiones” mencionó Medina. Esa inestabilidad se reflejó en la cancha, no tenían una base fija, el equipo tuvo muchas dificultades para repetir los comportamientos y sostener un nivel constante jornada tras jornada.

El calendario tampoco ofrece margen de error. Medina dejó claro que el cierre exigió resultados inmediatos. “La siguiente visita a Rayados, el cierre con Cruz Azul y ante un Puebla dificil, lo único que vamos a hacer es pelear todos los puntos” agregó. El contexto reforzó la idea de que Pumas no solo necesita mejorar su rendimiento, también depende de un cierre casi perfecto para poder aspirar a clasificar.

En lo futbolístico, el equipo mostró intensidad, pero le faltó mucho control y que generó peligro, pero no siempre concretó, compitió hasta el final, pero resolvió en jugadas aisladas. Para aspirar a la liguilla, debe transformar ese esfuerzo en regularidad y que sea mas consistente. El propio entrenador auriazul resumió la exigencia del cierre. “Lo más importante será trabajar los partidos con mucho ritmo, con mucha dedicación y siendo muy inteligentes dentro de la cancha”

📸: Jesús Espinoza

La victoria en Ciudad Universitaria sostuvo la esperanza, pero también confirmó que el reto de Pumas no pasa solo por ganar, sino por corregir lo que lo había frenado durante el torneo, la falta de contundencia, la irregularidad en el funcionamiento y poca estabilidad en su alineación. Sin estos ajustes, la liguilla sigue más cerca de ser una posibilidad que una certeza. Pumas necesita un paso perfecto y que Tijuana y Juárez no consigan los 9 puntos restantes.

Editado por: Natalia Hidalgo

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