Después de más de una década el Atlante está a meses de regresar a la Primera División del futbol mexicano.
Por: Carlos Rentería
En el calor de la selva cañera que roza los 35°C en la tarde de un partido más en la Liga de Expansión donde el viento sopla con aire de despedida y ansias. El Atlante, el “equipo del Pueblo”, está en su último baile en el exilio. Han pasado 12 largos años desde su descenso en 2014 y la cuenta regresiva es más real que nunca y el regreso a Primera División está a solo unos meses de distancia.

Sí algo ha aprendido el aficionado azulgrana a lo largo de estos años es a no ilusionarse antes de tiempo, los años de mudanzas y las promesas de ascender por lo deportivo que año tras año le era negado le forjó una coraza de hierro en sus seguidores.
LA EXIGENCIA VIAJA DESDE NUEVO LEÓN
Para dimensionar lo gigantesco que es este club, aparece Paolo Santos de León, originario de Monterrey, Nuevo León quien vino a ver a los potros impulsado por la pasión heredada de su suegro (QEPD) y le enseñó a amar los colores azulgranas. Cada que Paolo hablaba su voz era tomada también por su suegro “ Me da mucha ilusión y me da mucho gusto de que un equipo con grandes jugadores esté de regreso en la Primera División”. Al igual que Don Jaime coincidió que ya los potros tenían más que merecido su regreso:
“ Tenían muy merecido haber tenido el pase a Primer División, conforme era antes las reglas del juego, ganando campeonatos, campeón de campeones y todo se cumplió. Desgraciadamente hicieron cambios de reglas la Federación, pero a como se logró (con la compra de Mazatlán) está bien, porque sabemos cuánto teníamos bien merecido ese lugar y ese puesto en la primera división.”

Paolo fue exigente con la calidad del plantel “la alineación que tenemos al día de hoy le hace falta un poco para poder competir y poder ser uno de los primeros ocho lugares en la tabla” con un tono firme y decidió, sin embargo esa firmeza se quebró, pues no nos pudo decir con exactitud a quien deberían de traer o que posiciones son las que se deben de reforzar, con un tono bajo y con duda solo pudo decir “ Unos jugadores que tengan más ganas de meter goles, de correr y de sudar la camiseta, porque ahorita siento como comodidad o conformismo, no sé, algo así”.
EL SUEÑO DE HEREDAR LA PASIÓN
Rodrigo Rivera Servido, un aficionado de 46 años, ha apoyado desde sus 6 años en aquella mítica temporada de 1992 y apoya incondicionalmente los colores azulgranas. Para Rodrigo la noticia del regreso al máximo circuito genera una alegría inmensa y que le manda un mensaje directo a la directiva “ Estoy muy contento, ojalá que nuestro presidente también, entiendo que da todo el soporte, pero ojalá tenga los medios y la sabiduría para mantenernos ahí y dar un buen papel y competirle de tú a tú a cualquiera”.

Una vez más se demostró que este club es de pasión heredada y para Rodrigo, el regreso al Estadio Banorte representa la oportunidad de que sus hijos vivan lo que él alguna vez gozó en su juventud. “Sí( me hace ilusión), sobre todo a mis hijos que no lo conocían el Atlante en el estadio (Banorte), iban mucho al Estadio Azulgrana, pero ahorita sí me emociona mucho que ellos ya van a poder verlos contra equipos ahora sí de Primera División como se lo merece el Atlante”.
Dereck y Daniel son los pequeños hijos de Rodrigo, de 8 y 5 años respectivamente, ambos mostraban emoción y alegría por enfrentarse a grandes rivales, su ilusión es compartida y es ganarle al América y estar en primer lugar, este tipo de ilusiones son las que rompen el corazón a sabiendas que no todos los clubes tienen la oportunidad de llegar a primera división, e incluso de la posibilidad de enfrentarse a este tipo de equipos; para fortuna de estos dos pequeños potros están a unos meses de vivir la pasión en primera división al igual que su padre Rodrigo en su juventud.
LA PROMESA DEL ÍDOLO
Christian “El Hobbit” Bermúdez trató de ocultar la felicidad, pero los ojos no mienten, y expresaban la emoción del mediocampista mexicano. Meses previos, el Hobbit, hizo la promesa a la afición de no retirarse hasta no regresas a los Potros a Primera, y está a pocos meses de cumplir con su palabra. “ Es una ilusión que todos los atlantistas teníamos. Hoy está más cerca, hay que seguir trabajando, hay que ganarse un lugar”, confesó con la sencillez que lo ha caracterizado a lo largo de su carrera.

Uno de los puntos que más entusiasma al icónico “10” es volver a pisar el césped del Coloso de Santa Úrsula en la Primera División, un inmueble con gran valor sentimental incalculable para su carrera profesional: “Sí, claro (me da ilusión). Ahí es donde debuté, donde metí mi primer gol en Primera División. Son buenos recuerdos y estoy trabajando para llegar ahí”.
Consciente de que la afición está que no cabe de la alegría y contando los días para el regreso, el “Hobbit” mandó un mensaje de total agradecimiento y compromiso para toda la gente que los apoya incondicionalmente. “Agradecido con el apoyo. Vamos a seguir trabajando para darles lo que se merecen: estar ahí arriba, tener un campeonato. Es partido a partido, pero les agradecemos mucho la motivación que nos dan”.

Doce años de remar contra corriente están por terminar, la afición ya cumplió con creces: aguantaron las injusticias, el exilió e incluso las mudanzas. Ahora la pelota está en la mesa de los directivos para armar un equipo digno con jugadores que sientan la camiseta. Los Potros están listos para volver a galopar en el máximo circuito.
Ficha del partido:
GOLES:
Atlante
19′ Luis Cabadilla (1-0)
58′ Luis Puente (2-1) penal
90+6′ Samuel González (3-1)
Mineros
38′ Andrés Mendoza (1-1)
78’ Tarjeta Roja para Jesús Lara
Atlante 3-1 Mineros de Zacatecas
Liga de Expansión, Torneo Clausura Jornada 13.
Estadio: Agustín Coruco Díaz.
Morelos, México.


Deja un comentario