Por: Juan Manuel Sánchez / Bachillerato JRF
En el Australian Open del 2014 las altas temperaturas tomaron un papel muy importante, puesto que llegaron hasta los 42 grados centígrados. Frank Dancevic fue un claro ejemplo de lo riesgoso que es jugar con estas condiciones, ya que se desmayó en pleno juego. Además, 10 hombres y una mujer no completaron su participación debido a este factor.
El calor del Australian Open es un gran enemigo para los competidores, y no todos se han podido sobreponer a esta situación. En 2014, Frank Dancevic terminó por desmayarse en la cancha en la segunda manga. «Comencé a marearme por completo en la mitad del primer set», explicó. «Vi a Snoopy. Comencé a alucinar un poco en el primer parcial. Pensé: ‘Esto es raro’», agregó en cuanto a los síntomas provocados por el calor.
A pesar de presentar esos problemas durante el partido, las ganas de seguir en la cancha ocasionaron la desgracia, sin embargo, sí completó su compromiso. «Seguí jugando, no es nada importante ver eso. Luego, en la mitad del segundo set, ya no podía mantener el equilibrio, como que me dejé caer sobre la baranda junto a la cancha. Cuando desperté había mucha gente a mi alrededor, un par de médicos», indicó. Al término de su compromiso, señaló que es peligroso participar en esas condiciones, y que esto no cambiará hasta que haya un muerto.
La teoría de que las altas temperaturas fueron factor en el primer Grand Slam del año se comprobaron en el transcurso de este. Por diferentes cuestiones, pero en cierta manera relacionada con el calor del torneo, 10 hombres se retiraron del abierto al igual que una mujer. Si bien no fue la edición con más “walk/overs” de la era abierta, los 13 que se presentaron en 2003 y 2012 en Australia indican que este campeonato necesita un esfuerzo mayor.
Después del reclamó de los participantes en esa edición, se estableció la norma de “calor extremo”, la cual pude suspender un partido cuando la temperatura exceda los 40 grados centígrados.

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