Por: Luis Fernando Delgado Báez
Los Golden State Warriors se consagraron en este partido número 7 como el campeón de la Conferencia Oeste, al vencer de manera sorprendente a unos Houston Rockets que aunque jugaron de local, perdieron ventaja de 13 puntos que tenían durante toda la primera mitad, en esos momentos es donde se conoce la altura y el calibre de los jugadores, haciéndose presentes o no en el juego que podría inclinar la balanza para el próximo campeón de la liga.
Un equipo de Houston que comenzó muy energizante durante toda la primera mitad, incluso sin la presencia de Chris Paul se podían ver a unos Rockets que tenían hambre de ganar, lástima que e equipo de la Bahía tenía otros planes, gracias a la gran actuación de Kevin Durant con 35 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias, simplemente no había quien pudiera defender a este jugador, explotando su marcación en todo momento con tiros a larga distancia.
Una vez más se muestra la altura de los jugadores estrella, si bien James Harden no tuvo una mala serie, pero si tomó malas decisiones queriendo en todo momento responder con un triple sin rotar el balón con sus compañeros, muestra de la inmadurez que aún tiene como jugador. Mostrándose también la gran frustración de Paul en el banquillo, ya que él fue el jugador que más contribuía en el equipo, dejando en claro su importancia que tiene para Houston.
Sin duda ganó el equipo que mejor decisiones tomó y que mas preparado estaba para el encuentro, siendo estas las cuartas finales consecutivas para los Warriors que darán inicio a las finales de la NBA en su casa (Oracle Arena), teniendo de nueva cuenta a los Cavaliers de Cleveland como último contrincante antes de conseguir el famoso «Repeat», las finales comenzaran el jueves y se espera la mayor audiencia televisiva en la historia de unas Finales.
La final de la NBA será Warriors vs Cavs por cuarto año seguido.


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