Por: Fernando Delgado

Los Warriors, campeones de la NBA, ganaron su sexta partido consecutivo para ponerse con marca de 7-1 en los primeros ocho juegos de la temporada, brillando con un marcador de 116-99.

Kevin Durant terminó con una actuación de 33 puntos y 12 rebotes junto a Steph Curry con 28 puntos y nueve rebotes. Ambos equipos hicieron un total de 62 asistencias siendo una marca histórica para un partido de NBA, la marca era de 59 asistencias.

Los Wolves estuvieron a la altura los tres primeros cuartos, incluso teniendo ventaja de ocho puntos pero sus malas decisiones ofensivas al dejar de pasar el balón, los hizo estancarse con un 6 de 23 en tiros de campo, algo que es muy complicado en especial al enfrentar al campeón que está acostumbrado a jugar posesiones muy cortas y rápidas.

Golden State llegó a este encuentro con cinco victorias de manera consecutiva y dos jugadores de los únicos cuatro de la liga que llevan por lo menos un juego de 50 puntos, siendo el caso de Steph Curry y Klay Thompson en el mes pasado. Timberwolves no gana en el Oracle Arena desde marzo del 2016 y fue en tiempo extra.

Las marcaciones han sido más evidentes para los Warriors que durante la mayoría de sus jugadas, porque cometen bastantes cortinas ilegales y violaciones de tres segundas en la pintura. Esto le ha quitado efectividad al equipo de la bahía que es el máximo referente para lograr el tricampeonato.

Créditos: Getty Images

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