Fotografía: Christopher Alcobas

Por: Eduardo Flores

Se enfrascaban en el cuadrilátero El Sagrado y Star Black por el campeonato nacional de peso completo en la Arena México.

Entre alaridos, abucheos, sudor y lágrimas, la catedral de la lucha libre recibió este combate con su apogeo máximo de la noche. El Sagrado salió al ring con la encomienda de derrocar a Star Black y buscar venganza, quien soñaba con convertirse en el segundo integrante de la «tercia tapatía» en campeonar en un mes. Esfinge fue el primero, después de vencer a Angel de Oro por el campeonato de peso semi completo.

Fotografía: Christopher Alcobas

El maldito del ring arribó al escenario con una iluminación roja y negra. Star Black con «Shark Alert» entonado y fondo azul. El combate fue a una caída, sin límite de tiempo.

Un verdadero infierno para el retador resultó ser el principio de la pelea. En donde el veterano lo sometió en distintas ocasiones. El viejo pez de mar demostró que su vitrina no tiene espacios por su impresionante técnica de lucha libre.

La contienda, tras el paso del tiempo se volvió lenta. El cansancio, con anarquía absoluta, se volvió pilar fundamental para nublar el cometido de ambos gladiadores, la victoria. Ambos con su «Sancho Panza» al filo del cañón, por el lado de la «estrella negra» volcano y del lado de Sagrado un «gemelo diablo».

Contra todo pronóstico, los campeones siempre llegan a su fin, los retadores florecen. Star Black, con los pies al cielo y un Sagrado implorando rendición. La estrella logra atribuirse el campeonato nacional de peso completo. Con lágrimas, Star Black se lleva el cinturón a casa y menciona «no soy el mejor pero estoy con todas las ganas de seguir aprendiendo, seguir luchando y seguir escalando».

Fotografía: Christopher Alcobas

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