Por: Imanol Cifuentes

ITALIA CLASIFICÓ A LA FINAL DEL MUNDIAL SUB-20 TRAS DERROTAR A COREA DEL SUR Y ENFRENTARÁ A URUGUAY EN LA GRAN FINAL.

El fútbol nos demostró una vez más que la garra a veces no es suficiente, una selección coreana que se dejó el alma en el campo rompió en llanto tras dejar escapar una oportunidad histórica, dejó ir la que sería su segunda final del mundo seguida ante una Italia que aparte de una entrega total, también demostró un talento generacional y unos suplentes de lujo, en un partido que se definió hasta el minuto 87.

Simone Pafundi se vistió de héroe y puso de pie el Estadio Diego Armando Maradona con un gol de tiro libre de zurda que dejó congelado al arquero Coreano, el niño de oro italiano que juega en el Udinese, con 17 años demostró tener la personalidad para tomar la pelota en una semifinal del mundo y dejar su nombre grabado en los libros de historia. 

Un partido que desde el inicio mostró una misma tónica, los de Italia querían la pelota para crear juego y oportunidades, y los de Corea se defendían con 9 jugadores atrás esperando su oportunidad para salir disparados a la contra y sorprender con su despliegue físico y entrega. 

Tras varios avisos de los de la azzurra en donde el arquero Joon-Hong Kim demostró que sí está en ese escenario es porque tiene el nivel, la selección italiana aprovechó la superioridad que le daba el lateral derecho Zanotti como tercer central, para  liberar al lateral izquierdo Turiccia y usar sus magníficas cualidades tanto en la presión como en la creación.

 Esto generó una jugada donde el ya mencionado lateral recuperó un balón cerca del área coreana y metió un gran pase atrás para Casadei, quien no desaprovechó la oportunidad y al minuto 14 a primer toque metió un derechazo que se incrustó en el ángulo superior derecho del arco; gol que los italianos festejaron con una emoción palpable.

Poco después en el minuto 18 el partido empezó a tener un momento de atascamiento, en donde las oportunidades no llegaban para ningún lado, y en un saque de banda del conjunto coreano que se infiltró en el área con mucha fuerza, el mismo Zanotti cometió una falta polémica que en un principio el colegiado argentino no marcó; sin embargo el VAR le avisó que el lateral había realizado un pisotón sobre el talón de Jun-Ho Bae y se sancionó la pena máxima que el número 8 Seung-Won Lee convirtió con mucha personalidad, fuerza y seguridad al ángulo izquierdo de la portería italiana. 

En la segunda mitad no cambiaron mucho las cosas ya que los dos equipos asumieron el mismo papel que el primer tiempo, aunque en esta ocasión el equipo coreano empezó con la mayor cantidad de oportunidades de gol que animaron a la grada coreana a creer que este equipo era capaz de hacer historia. Los Italianos no se quedaron con los brazos cruzados y tras un cabezazo dentro del área coreana y en medio del descontrol general de un córner, el arquero Joon-Hong Kim sacó una pelota que pareció haber entrado en su totalidad al arco; sin embargo tras la revisión del VAR no se marcó gol. 

En el minuto 62 el conjunto coreano realizó un cambio de efecto inmediato, ya que el recién ingresado Ji-Han Lee ganó la espalda de Turiccia y metió un centro magnífico que dejó solo a Lee frente del arco, lo que no se esperaba nadie es que el hasta ahora discreto arquero italiano realizó la atajada del partido, y detuvo el disparo del goleador de Corea evitando así su doblete.

Todas las ocasiones generadas por los azzurros pasaban por los botines de Baldanzi, el 10 de la selección italiana estaba haciendo un gran partido, hasta que algo inesperado pasó, el técnico decidió sacarlo del campo para que ingresara el joven e inexperto Simone Pafundi, que se llevó las miradas del estadio cuando al minuto 87 agarró la pelota con una personalidad de crack mundial y se encargó de llevar a su selección a la gran final de la copa del mundo.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.