
Por: César Castillo
NOVAK DJOKOVIC SE INSTALA EN LA GRAN FINAL DE ROLAND GARROS, AL VENCER EN 4 SETS A UN NÚMERO 1 DEL MUNDO AQUEJADO POR LESIÓN, CARLOS ALCARAZ.
Con el calor cayendo a plomo y el viento siendo factor en los saques de cada uno, empezaba la final adelantada de Roland Garros con un incidente que marcó la tónica del partido.
El choque tuvo tintes de revancha, pues en el Masters de Madrid aún con una carrera muy corta por parte de Carlos, le sacó el partido en tres sets al ex primer lugar mundial e hizo pesar su país natal. 16 años son los qué hay de distancia entre “Nole” y “Alca”, factor que fue decisivo en estas semifinales gracias a la experiencia del serbio.
El duelo fue de revés a revés, Alcaraz empezó tomando la iniciativa, pero desde ahí empezaban las alertas de que no estaba en plenitud, los nervios se apoderaron de él, para ese entonces, Novak ya se había hecho del terreno de juego, el español quiso jugar más cerca de la línea, decisión que lo llevó a caer en el primer set con un revés pegado a las paralelas ejecutado por parte de Djokovic.
En la búsqueda de reponerse en el tema anímico e intentando salir del juego mental impuesto por su rival, el nacido en El Palmar, se mandó la que hasta en ese entonces fue la jugada del torneo, corrió como un toro desbocado en Pamplona, se deslizó en la arcilla y le pegó un derechazo certero que hasta su contrincante reconoció el gran gesto técnico del vigente campeón del US Open.
Se supo reponer en lo emocional, pero llegaba el suspenso en el partido, la inquietud y el miedo de no regresar al encuentro, le jugó una mala pasada su herramienta de trabajo, su cuerpo, le dió un espasmo muscular en la parte posterior de la pierna derecha al inicio del tercer set, mismo que perdió 6-1, esto por la intervención de los médicos, acto que está penalizado por el reglamento del torneo, posteriormente, en otro 6-1 le otorgó el pase a la final al nacido en Belgrado.
La merma muscular de Alcaraz fue la pauta en esta semifinal, marcó un antes y un después en el mismo. Por su parte, Novak, hizo lo suyo con un temple imperial, que manejó todo el encuentro y dosificó su esfuerzo muscular a lo largo de cuatro sets, con esta victoria se instaló en una nueva final del Roland Garros y espera rival de la llave entre el noruego Casper Ruud y el alemán Alexander “Sascha” Zverev.
📸. @espn

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