
El Milan venció 1-0 al Inter en San Siro y redujo a siete puntos la distancia en la pelea por el liderato de la Serie A.
Por: Ángel Ortiz
Con gol de Pervis Estupiñán, el AC Milan se impuso 1-0 al Inter de Milan en San Siro durante la jornada 28, resultado que recorta a siete puntos la distancia en la pelea por el liderato de la Serie A 2025/26, que sigue en manos del conjunto nerazzurro con 67 unidades.

El partido estuvo marcado por la solidez defensiva de ambos equipos. Como es habitual en el futbol italiano, los dos conjuntos mostraron orden táctico y disciplina para proteger su arco, priorizando el control del juego y la recuperación rápida del balón.
Durante gran parte del encuentro, Milan e Inter apostaron por un planteamiento similar: permitir la circulación del balón en zonas seguras, pero presionar con intensidad cuando el rival intentaba cruzar el medio campo. Cuando el peligro aumentaba, las faltas tácticas aparecían para cortar el avance y reorganizar la defensa.
La polémica llegó antes del silbatazo final. El árbitro Daniele Doveri fue cuestionado por una posible mano dentro del área del Milan por parte del defensor Samuele Ricci. La jugada no fue revisada y el encuentro terminó sin intervención del VAR.
El histórico defensor y ahora analista Giuseppe Bergomi criticó la decisión arbitral: “No entiendo por qué el VAR no intervino. He visto que se conceden muchos penales por jugadas como esta”.
Federico Dimarco también opinó sobre la acción: “Al volver a verlo en video, el brazo está abierto, pero al final depende de la interpretación del árbitro. Al menos se podía haber hecho una revisión”. A pesar de la polémica, el jugador pidió calma dentro del equipo al recordar que aún quedan diez partidos por disputar.
El Inter afrontó el encuentro sin su principal figura ofensiva, Lautaro Martínez, máximo goleador del torneo con 14 tantos. El delantero argentino se perdió el partido por una lesión en la pierna izquierda y estará fuera al menos dos semanas.
Por su parte, se debe destacar a un hombre que no se cansó de pelear ni de luchar por conseguir tres puntos, un hombre que recorrió la cancha, recuperó, repartió y ordenó a su equipo, un veterano con alma de juvenil incansable e imposible de olvidar: Luka Modric.
El mago croata de 40 años fácilmente podría estar disfrutando de sus últimos años de carrera en Arabia, Estados Unidos, Qatar o incluso una liga de menor nivel pero disfrutando de un contrato millonario, sin embargo, su espíritu competitivo no se lo permite y tal parece que va contra sus principios; él, prefiere mantenerse en la élite y seguir peleando cada partido.

Solo queda agradecer por ver a este gran jugador y que sus compañeros sigan aprendiendo de este gran orquestador de medio campo.


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