Por: Emilio Galicia
Editado por: Santiago Iwamoto
Invitar a estrellas de distintos mundos para convivir juntos no siempre es buena idea, pero en esta ocasión mezclar las ideas fue un espectáculo.
En una tarde cargada de nostalgia, anécdotas y rock, los recuerdos del Mundial de la FIFA México 1986 volvieron a cobrar vida durante una charla protagonizada por los exfutbolistas Miguel España y Rafael Chávez Carretero, junto al inigualable líder del Tri, Alex Lora. La conversación fue entorno a memorias del futbol y la música que acompañó a toda una generación, creando un ambiente que por momentos parecía más un concierto íntimo que una plática.

Entre risas y recuerdos de aquella Copa del Mundo que marcó al país, los exjugadores compartieron cómo vivieron el ambiente que envolvió a México en 1986, cuando el futbol se convirtió en un lenguaje común que unió a millones de aficionados. Sin embargo, la charla tomó un giro especial cuando Miguel España, entre bromas y complicidad con los asistentes, comenzó a pedirle a Lora que interpretara algunos de los clásicos que han acompañado al rock mexicano durante décadas.
El cantante no se hizo del rogar. Con su estilo inconfundible, una sonrisa y la frase “No estaba preparado”, comenzó a entonar algunas de sus canciones como Las piedras rodantes, Triste historia de amor, ADO y Perro negro y callejero. Cada interpretación desataba la emoción del público, que respondía con gritos, aplausos y una lluvia de celulares arriba para capturar el momento.

El ambiente se volvió festivo. Algunos asistentes coreaban los temas mientras otros no podían evitar levantarse de sus asientos para seguir el ritmo. La mezcla entre futbol, recuerdos mundialistas y rock nacional creó una atmósfera que parecía detener el tiempo.
Uno de los momentos más simbólicos llegó cuando Miguel España y Rafael Chávez, entre risas y respeto, realizaron una reverencia hacia Alex Lora, para reconocer su trayectoria y el impacto de su música. El gesto provocó aplausos y sonrisas entre los presentes, y así sellar una tarde en la que el balón y el rock se encontraron para celebrar una época inolvidable.
Fotografía por: @emi.cintora


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