• Los de la U desaprovecharon la ventaja de la ida y cayeron ante unas Chivas que jugaron con más hambre y corazón.

Por: Ciro Martínez

Los felinos llegaron al Estadio Akron con una ventaja de dos goles del partido de ida. Parecía que solo tenían que defender y jugar con inteligencia, pero no. Tigres salió sin ganas, sin hambre y sin intensidad.

Desde el primer minuto se vio un equipo dormido. Poco movimiento, pases lentos y casi ninguna llegada clara al arco rival, parecían conformes con el resultado de la ida y no quisieron pelear el partido.

📸: Instagram @clubtigres

Chivas, en cambio, fue al frente con todo. Presionaron alto, corrieron más y jugaron con corazón. Santiago Sandoval fue el héroe: marcó dos goles rápidos en el segundo tiempo

📸: Instagram @chivas

Tigres no reaccionó. No hubo cambios de actitud, no hubo garra, al final, hasta recibieron una roja. Parecía que ya habían bajado los brazos mucho antes del pitazo final.

Tigres llegó sin ganas y pagó caro. Chivas sí quiso, luchó y se llevó el pase a semifinales.

Una noche para olvidar para los del norte.

Editado por: Natalia Hidalgo

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