Un triplete en la última jornada selló el campeonato de goleo para el atacante mexicano

Por: Natalia Hidalgo

Cuando Julián Quiñones empacó sus maletas en el verano de 2024 dejando al Club América, muchos pensaron en el cliché de siempre, el retiro dorado, los millones de la billetera saudí y el olvido competitivo. Se marchaba al Al-Qadsiah. Pero el fútbol, caprichoso y poético, tenía guardado un guion digno para el atacante naturalizado mexicano.

La Saudi Pro League entregó una de las mayores sorpresas en la historia del fútbol. El «Héroe del Desierto» no viste los colores del Al-Nassr ni es un Balón de Oro europeo, se llama Julián, nació en Colombia y acaba de coronarse como el máximo goleador de Arabia Saudita con un registro monstruoso de 33 goles. 


 
Para los gigantes del circuito (Al-Hilal, Al-Nassr), Julián se convirtió gradualmente en el villano de la película, con un físico imponente, velocidad y ritmo competitivo que arrastra desde sus épocas de bicampeón en México, empezó a destrozar defensas de millones de euros. Mientras el mundo miraba las redes de Cristiano, Quiñones firmaba silenciosamente cuatro hat-tricks y cuatro dobletes a lo largo de la campaña 2025-2026.

Julian Quiñones. Fotografía: X@Alqadsiah

El cierre de torneo fue puro suspenso. Se jugaba la jornada 34 y Julián llegó a la cita con 30 goles en su cuenta personal, persiguiendo la espalda del inglés Ivan Toney, que lideraba con 32. Cristiano venía más atrás con 28.


En un despliegue de puro instinto, Quiñones transformó la última fecha ante el Al-Ittihad en su obra maestra con un triplete que firmó el 5-1 definitivo de su equipo. Mientras tanto, en Riyadh, Cristiano Ronaldo anotaba un doblete ante el Damac, pero la historia ya estaba juzgada. Julián Quiñones destronó a las chequeras más caras del planeta, estableció una brecha de autoridad frente al «Bicho». Superó a Cristiano Ronaldo por 5 goles de diferencia.

La imagen que hoy recorre el mundo, se ha vuelto viral y refleja su temporada, tras confirmarse el título de goleo, Quiñones se sentó en una silla en el campo simulando un trono mientras sus compañeros, entre risas y admiración, le colocaban una corona imaginaria.

Julian Quiñones. Fotografia: X@julian_quiones3

Dejó en claro que no fue a Arabia a vacacionar. Con Al-Qadsiah metido en la cuarta posición general (por encima de las expectativas del club) y con un nivel futbolístico que asusta por su potencia y contundencia, Quiñones le envía un mensaje directo a la Selección Mexicana. La Copa del Mundo de este año está a la vuelta de la esquina, y el delantero de la liga de las estrellas llega con el mejor ritmo, nivel y motivación.

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