La Máquina dejó atrás los fantasmas del pasado y, con una remontada agónica ante Pumas, escribió una de las noches más simbólicas de su historia.

Por: Carlos Rentería

Durante años, Cruz Azul fue el protagonista de las tragedias; el equipo que veía escapar campeonatos en los últimos minutos, el que cargaba con fantasmas imposibles de borrar, el señalado una y otra vez por perder las finales cuando parecía tenerlas ganadas.

Pero el futbol tiene memoria, y da revanchas. En el Olímpico Universitario, bajo el cielo nublado de la Ciudad de México, la Máquina escribió una de las páginas más simbólicas de su historia reciente. En esos minutos donde tantas veces sufrió, encontró el camino a la décima estrella.

Foto: Ig (cruzazul)

Los celestes tomaron la iniciativa desde los pies de Charly Rodríguez, su cerebro en el ataque, quien busca meterse de último minuto a la lista final de Javier Aguirre; a su lado, Christian Ebere, el hombre más insistente de la noche: pidió la pelota, condujo, encaró, corrió y aceleró cada ofensiva, entendiendo que estos escenarios exigen más esfuerzo.

El arranque explosivo de la máquina fue frenado por Keylor Navas, quien evitó una y otra vez que la superioridad celeste se reflejará en el marcador, obligando a Cruz Azul a remar contra la corriente cuando Robert Morales adelantó a los universitarios.

Foto: Ig (pumasmx)

Fue entonces cuando apareció la personalidad que solo los campeones tienen, en el mejor momento de Pumas, la Máquina, presionó y fue a pelear cada balón; todo lo contrario a los Pumas que optaron por seguir resistiendo el ataque cesante de Cruz Azul; finalmente  encontraron la suerte en una jugada donde gracias al infortunio de Rubén Duarte se empató la final.

El empate dejó desconcentrados a los universitarios, tanto que Pumas no fue capaz de salir de su mitad durante los minutos finales, dejando espacios para que Cruz Azul siguiera llegando a la portería de un Keylor Navas imponente al ver que su defensa lo abandonaba.

Foto: Ig (pumasmx)

La expulsión de Uriel Antuna terminó de finiquitar la final, entre risas y pidiendo perdón a la afición abandonó el terreno de juego, la revisión en el VAR de la tarjeta roja le dió tres minutos a Cruz Azul, tres minutos que se transformaron en una revancha histórica.

Porque durante décadas Cruz Azul fue el equipo que perdía títulos en el último minuto, el que sufría goles imposibles, el que veía escapar campeonatos cuando la gloria parecía asegurada. Esta vez el fútbol le dió un momento de redención a Carlos Rotondi, aquel señalado en la final ante el Club América en 2024, pudo saldar su cuenta dándole la décima estrella a su afición.

Foto: Ig (cruzazul)

Con apenas siete partidos dirigidos Joel Huiqi se convirtió en el segundo entrenador con menos partidos para ser campeón en torneos cortos, solo detrás de Alberto Jorge que necesito 4 en 2002 con Toluca. 

Esta vez no hubo tragedia, no hubo cruzazuleada; esta vez, el último minuto le perteneció a La Máquina y sus aficionados pueden decir que esta liguilla “fue cine” para ellos.

Foto: Ig (cruzazul)

Cuando el sueño estuvo a minutos de convertirse en realidad 

Pumas apostó por una estrategia más conservadora una vez que encontró la ventaja en el marcador. Tras el gol de Robert Morales, el equipo de Efraín Juárez priorizó la protección del resultado antes que la búsqueda del segundo tanto, cediendo iniciativa y terreno a un Cruz Azul que cada vez se sintió más cómodo atacando. 

La postura contrastó con la ambición celeste durante gran parte del encuentro y terminó reflejándose en el cierre del partido, donde los universitarios pasaron largos minutos defendiendo cerca de su propia área. 

Foto: Ig (pumasmx)

A lo largo de la liguilla, Pumas encontró respuestas en figuras puntuales como Jordan Carrillo, quien fue decisivo en eliminatorias anteriores, pero en la final no logró tener la misma influencia. De igual forma, Keylor Navas volvió a ser el futbolista más determinante del equipo, sosteniendo a los auriazules en varios momentos de la serie. 

El desenlace también expuso una tendencia que acompañó a los universitarios durante la fase final: la dificultad para cerrar eliminatorias cuando tenían ventaja. Ante América en cuartos, quienes avanzaron a las semifinales gracias a su liderato, y no por su futbol; y  con Pachuca en las semifinales, quienes avanzaron gracias al empatar el encuentro sin un futbol eficaz y a esperar que la suerte los siguiera acompañando.  Pumas avanzó tras series muy apretadas en las que sufrió hasta el final, y en esta ocasión la presión terminó alcanzando.

Foto: Ig (pumasmx)

 El resultado prolonga una espera que ya alcanza 15 años sin título de Liga MX y suma una nueva decepción en una final disputada en Ciudad Universitaria, después de la caída ante Tigres en 2015. Mientras Cruz Azul encontró la manera de transformar sus viejos fantasmas en una remontada histórica, Pumas volvió a quedarse a las puertas de la gloria, confirmando que competir por el campeonato y saber cerrarlo son desafíos distintos. 

La derrota también dejó una imagen desafortunada fuera de la cancha, mientras los jugadores de Cruz Azul celebraban con sus familias y aficionados tras conquistar la décima estrella, un incidente empañó el ambiente en Ciudad Universitaria. 

Foto: Ig (analisispuma)

De acuerdo con reportes, un objeto lanzado desde la tribuna impactó al hijo de Willer Ditta durante los festejos, provocando la furiosa reacción del defensor colombiano, quien encaró al presunto responsable  y pidió la intervención de la seguridad del estadio. 

La imagen es todavía más contrastante porque mientras Cruz Azul celebraba,  una acción aislada terminó empañando parte de la fiesta. No por lo que hizo Ditta, cuya reacción humana es entendible desde la perspectiva de un padre preocupado, sino por la conducta de quien decidió lanzar un objeto desde la tribuna.

Al final, los campeonatos se ganan y se pierden. Pumas volverá a disputar finales y Cruz Azul volverá a sufrir derrotas. Lo que permanece es la forma en la que se comportan los protagonistas y quienes rodean al espectáculo.

FICHA DEL PARTIDO

Pumas 1 – 2 Cruz Azul

Estadio Olímpico Universitario

Final Clausura 2026

Goles:

Pumas: R. Morales (31’)

Cruz Azul: R. Duarte (Autogol 54’), Rotondi (95’)

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