
Por: Fernando Almaraz
Historias cómo está hay muchísimas fuera del ring e incluso fuera de la Arena Ciudad de México, está es la experiencia de una señora que se gana la vida vendiendo máscaras y recuerdos a la gente.
La señora Sandra que lleva exactamente 25 años dedicándose a vender todo tipo de máscaras que van portando los luchadores en la arena México, sintiendo demasiada satisfacción y orgullo al ser un vínculo para que las personas obtengan algo que las hagan felices.

“Empecé con un pequeño puesto de dos rejas con muy pocas máscaras en donde también tenía que vender dulces para poder sacar un poco más de dinero y llevar algo para comer”. Así fue el comienzo de una gran historia para la vida de Sandra y su marido, junto con sus tres hijos.
“Me acuerdo que hubo veces en las que no llegaba a vender ninguna máscara y tenía que esperar a que a mi marido le fuera bien en su trabajo y poder llevarles algo de comer a nuestros hijos”. Comentó la señora Sandra al vivir sus primeros años de una cosecha, para posteriormente verlo como un gran fruto de su esfuerzo.
“Al pasó del tiempo gracias a Dios pude conseguir clientes y así lograr comprar un puesto mucho más grande y cerca de la entrada principal para así ser más visto por la gente”.

“Estuvimos mucho tiempo mi marido y yo ahorrando para conseguir nuestro objetivo, de tener un puesto mucho más grande en la entrada principal, para convertirlo en uno de los puestos con mayor gente y solamente vendiendo puras máscaras”. Así logrando una de sus más grandes hazañas en su vida.
“Gracias a Dios actualmente tenemos nuestro puesto de máscaras y podemos salir adelante con los gastos de la casa” así termino su historia la señora Sandra, demostrando que toda cosecha obtiene un gran fruto si la sabes trabajar.
📸: Patricio Oropeza

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