Por: Christopher Alcobas

Juan Manuel Torres Ramírez, se dedica a vender máscaras y artículos de Lucha Libre a las afueras de la Arena México en su colorido puesto tapizado de los productos que la gente puede adquirir.

La Lucha libre además de ser un deporte, es una fuente de trabajo importante para él, pues aún con otros oficios, Juan dice qué dedica mayor tiempo a éste pues es «el más demandante». Él venderle a la gente un recuerdo de sus ídolos del «Pancracio mexicano», es una satisfacción para el mascarero con 47 años de experiencia en el negocio.

«Prácticamente toda la vida, desde los cinco años mis abuelos vendían las revistas de luchas. Solo lucha libre, Halcón y combates de lucha libre» (Las más buscadas en la época). Juan Manuel quién empezó a vivir este deporte desde la época de los 70′ (con ídolos como Huracán Ramírez, Mano negra, El Fantasma).

La perdida de afición por parte de este deporte, ha mermado las ventas para quienes ejercen está profesión a lo que nos contó : «La lucha en general, no ha bajado en popularidad ni ha bajado por el nivel del deporte, si no por la crisis del país ha hecho que se pierda un poco». Mientras el platicaba con gusto sobre su negocio familiar, una señora llegó a preguntar por diversas mascaras. Inicialmente la del «Rey Mysterio», los precios rondaban desde los 100 hasta los 400 pesos. «La semiprofesional en $400 es una licra como la que usan ellos». Al final el señor Torres pudo vender seis máscaras, para los nietos de la señora, que radican en Estados Unidos pero son grandes fans de esté deporte.

Actualmente la máscara más vendida es la de Místico, pero tradicionalmente la del Santo (El máximo ídolo de la lucha libre mexicana), aseguró el comerciante.


Tal es su pasión y amor por este oficio, qué cuando hay eventos de importancia fuera de la Ciudad de México él va a vender sus productos a la provincia, dónde nos comenta que la gente disfruta más y paga más con tal de tener un recuerdo de ese momento.
«Hay más dinero en provincia, aquí las máscaras las pagan en menos precio, una de 250 pesos, en Monterrey o Tijuana que es frontera las puedo vender en 450 o 500 pesos», esto dejó ver el interés que tienen los estadounidenses por este deporte tan característico de México.


Finalmente entre la multitud de gente que esperaba por entrar al «Maximo templo de la lucha libre» Reveló que todos los mascareros tienen permitido vender ahí afuera de las arenas pero que muchos de ellos no confeccionan las máscaras que venden.

Quien surte es un mascarero que ofrece sus servicios afuera de la Arena ellos llegan a un acuerdo y las vende por mayoreo». Y sobre sí los luchadores profesionales llegan a reclamar por vender productos sin su consentimiento, » Hay luchadores que sí llegan a reclamar pero hay que saberlos capotear, hay unos que son más especiales que otros pero no solo es pelear, hay otros que también te quieren pedir un porcentaje».

Al término Juan accedió a tomarse una foto en su puesto, al que tradicionalmente arriban extranjeros en su mayoría.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.