El guardameta de Costa Rica falló en su toma de decisiones, quedó en exhibición y se convierte en el villano tras servir en bandeja la jugada del tanto.

El equipo dirigido por Efraín Juárez sufrió una primera mitad incómoda, desordenada y llena de errores. Pachuca se impuso 1-0 a Pumas UNAM, en un duelo donde los universitarios fueron ampliamente rebasados durante gran parte de la noche. Presión y velocidad desde los primeros minutos, mientras Pumas parecía atrapado entre la tensión y las imprecisiones.

El gol cayó tras una acción que retrató el desconcierto auriazul. Keylor Navas, normalmente garantía bajo los tres palos, regaló un tiro de esquina de manera insólita. En la jugada posterior, la defensa felina volvió a perder las marcas y apareció Oussama Idrissi para abrir el marcador y encender el Hidalgo.
El segundo tanto parecía cuestión de tiempo, sobre todo cuando Elías Montiel tuvo en sus pies una oportunidad clara para ampliar la ventaja. Sin embargo, faltó contundencia, precisión y calma en el último toque. Ahí comenzó a cambiar la sensación del encuentro.
La salida de Montiel terminó afectando más de lo esperado a los Tuzos. El equipo perdió claridad y profundidad, mientras Pumas, aún jugando lejos de su mejor versión, logró resistir el temporal. El 1-0 empezaba a sentirse corto para el dominio local.

Sobre el final llegó la jugada que modificó el ambiente de la serie. Eduardo Bauermann vio la tarjeta roja y dejó a Pachuca condicionado para la vuelta. La expulsión cayó como oxígeno puro para unos Pumas golpeados futbolísticamente, pero todavía vivos en la eliminatoria.
Tras el encuentro, Efraín Juárez buscó interpretar el resultado y lanzó un mensaje de calma hacia el entorno universitario:
Y tiene razón. Hizo ver que el 1-0 terminó pareciendo negocio.
“Esto no es fecha 14, es una liguilla… la fase no se gana en el primer duelo”.
Ficha del partido:
- Estadio Hidalgo, Pachuca
- Semifinales IDA, CL26
- 37’ Oussama Idrissi

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